Almendros en flor

Los almendros en flor, con sus diversas tonalidades blancas y rosadas adquieren una belleza inigualable cuando llega el mes de enero y febrero. Los campos de Mallorca parecen lienzos teñidos de densos colores invernales. Un atractivo que atrae a numerosos pintores, fotógrafos y amantes de la naturaleza en general. Además es un anuncio turístico en temporada baja, por este motivo muchos ciclistas disfrutan de este paisaje durante los meses de febrero y marzo.

En la zona centro-oeste se concentra la mayor parte de la producción de almendra en la isla, concretamente en los municipios de Marratxí, Bunyola, Santa Maria, Sencelles, Lloseta y Selva. No obstante se pueden encontrar almendros en toda la isla.

Gracias al clima mediterráneo y a un procedimiento de cultivo especial la almendra mallorquina consigue unas características singulares. De sobra conocido es su sabor dulce y su alto contenido en vitaminas.

La cosecha tiene lugar a finales de agosto y principios de septiembre.  Para recolectar este codiciado producto se utilizan unas pinzas y grandes tractores que rodean el tronco y van zarandeando el almendro para que vayan cayendo los frutos. Sin embargo, en Mallorca las explotaciones son muy pequeñas y todavía hay mucha gente que la recoge manualmente, golpeando las ramas con antiguas cañas.

Una de las mejores opciones para ver el espectáculo de las almendras en flor o degustar alguno de los platos que se elaboran a partir de este fruto, lo mejor es acercarte a algún pueblo. No puedes perder la oportunidad de disfrutar de uno de los acontecimientos naturales más increíbles de Mallorca.